Ana Narcisa Anghel

Después de casi 2 meses acompañándome, la que pasó de ser mi enemiga a mi mejor amiga y yo, nos tenemos que decir un "hasta muy pronto".

Recuerdo cuando apenas podía aguantar su peso, la frustración y el dolor que me causaba y aunque sabía que existía la opción de enviarla, algo dentro de mi me decía que no lo hiciera. Gracias a haberle hecho caso a mi intuición (que no fue cabezonería ni orgullo como algunos me dijeron y tras reflexionar sobre ello reconfirmar que no lo era) pude llegar a obtener estas enseñanzas como regalazos de la vida:

Gracias a ella mi resiliencia aumentó. Aprendí que siempre se puede un poco más.

Me enseñó lo poco que necesitamos en realidad y cuantas cosas que esta sociedad nos intenta vender como basicos necesarios son solamente adornos.

Me enseñó la libertad que te proporciona tener lo justo para poder volar alto y como lo contrario, tener demás, te pesa tanto que no te deja ni despegar.

Me enseñó a no apegarme a las cosas, envié acasa un kg de lo que no era estrictamente necesario para liberar peso y dios sabe lo bien que eso me sentó.

Me enseñó a desapegarme un poco más de la superficialidad, de darle cada vez menos importancia a cosas que no las tiene como la ropa que llevo, si está conjuntada o "a la moda" ( ¿¡Qué puede romper más con eso que llevar calcetines por debajo de sandalias?!) Llevaba en mi mochila lo que me hacía me falta para el calor, el frío y la lluvia y tenía suerte de tenerlo porque algunos no tenían ni eso.

Pero la mayor enseñanza que me proporcionó la mochila con la que cargue sobre mi espalda durante ese camino que fue como una vida concentrada, es a no pelearme con su peso, a hacerme amiga de ella cómo una buena metáfora.

Soltar lo innecesario y llevar lo que me sirve hasta que poco a poco ya no se siente como peso sino como parte de mi. Y otra enseñanza que me está mostrando ahora mismo mientras escribo, es a no apegarme tampoco al haberme hecho a ella y soltar esa parte de mi también.

Porque cuanto menos apego, más libertad y la libertad es la esencia y el fin último de cualquier ser vivo.

#caminodesantiago2020 #caminofrances